Las minicasas no son una novedad, pero la COVID-19 y los consiguientes cambios en el estilo de vida están impulsando su popularidad, según IPX1031, un blog de Fidelity National Financial Company, que realizó una encuesta a 2,000 estadounidenses para determinar la probabilidad de que vivieran en una minicasa. Los investigadores también analizaron las regiones del país con mercados óptimos para minicasas, tanto para compradores como para inversores.
“Si bien el movimiento de las microcasas no es necesariamente nuevo, muchos han puesto las minicasas en su radar desde la COVID-19”, señalan quienes realizaron el estudio.
La asequibilidad fue la principal razón por la que los encuestados respondieron que sí considerarían comprar una casa pequeña (más de la mitad).
El 65 % mencionó la asequibilidad; el 57 % afirmó que la "eficiencia" sería un factor motivador; el 48 % afirmó que el "respeto al medio ambiente" sería un factor; y "vivir un estilo de vida minimalista" completó la lista de los principales atractivos de las minicasas. También se mencionaron: Reducción de tamaño (36 %), movilidad (35 %) y privacidad (29 %).









