Las casas diminutas son respetuosas con el medioambiente y económicas.
Pese a las previsiones iniciales de una caída impulsada por la COVID-19, los precios de la vivienda están aumentando ahora en muchas partes del mundo. Esto está ampliando aún más la brecha entre quienes tienen vivienda y quienes no, y estamos viendo un aumento relacionado del estrés habitacional, la inseguridad en el alquiler y la falta de hogar. En Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y otros lugares ha surgido un movimiento que promueve vivir en casas diminutas como una respuesta importante a la crisis de acceso a la vivienda.




